Historia de las sociedades secretas españolas. 1500-1936

Historia de las sociedades secretas

En colaboración con Hipólito Sanchiz Álvarez de Toledo.

Sepha 2013

historia sociedades secretasEste libro es producto de una carambola. Allá por el 2005 ultimaba yo El espejo de Salomón, un thriller histórico para Ed. Minotauro. Paco García Lorenzana, director editorial por aquellas fechas, tras leer el manuscrito de la novela, me preguntó si me animaría a escribir un ensayo sobre sociedades secretas españolas. La verdad es que aquella oferta me pilló bastante a contrapié, así que le pedí un par de semanas para pensármelo.

De entrada yo nunca había escrito ensayo. De hecho ni me lo había planteado hasta aquel momento. Y había otras razones que ponderar antes de dar una respuesta. Porque verán. Apañar, pergeñar un libro sobre sociedades secretas es la cosa más fácil del mundo. Basta con hacer lo que otros muchos autores han hecho ya antes. Comprar o buscar en las bibliotecas media docena de libros sobre sociedades secretas, leerlos y refritarlos. Esa es toda la receta. Ese ha sido el método habitual entre la mayor parte de los «autores» que han tocado el tema. Y si alguien quiere sostener otra cosa, cogemos los títulos, comparamos y lo discutimos.

El caso es que a mí esos apaños no me parecen muy de recibo. Es engañar al editor y a los lectores. De ahí mis dudas.

Acudí a mi buen amigo Hipólito Sanchiz Álvarez de Toledo. Él fue el historiador que me ayudó a documentarme justo para El espejo de Salomón. Le consulté sobre la posibilidad de que pudiéramos indagar –indagar de verdad- y reunir material para un libro de esa naturaleza. Y entre ambos evaluamos tal posibilidad.

Descubrimos que hacía más de un siglo que nadie escribía un ensayo de verdad sobre las sociedades secretas españolas. Uno que acudiese a fuentes fiables, académicos que han estudiado una u otra de tales sociedades o, si es preciso, a la documentación original. Y sin embargo todo ese material está ahí. Así nació la primera versión del libro, que se publicó con el nombre de Una historia de las sociedades secretas españolas, en Zenit. Y luego conoció años después una segunda versión con el nombre de Historia de las sociedades secretas españolas. 1500-1936, editada por Sepha e incorporando ya códigos QR que llevan a entradas en la wikipedia tocantes a personajes que aparecen en el ensayo.

Sobre las sociedades secretas –lo que de verdad cabe entender como tales y no sobre fantasmones siniestros de serie B- hay en ocasiones mucha documentación. Es el caso de la Masonería. También ha ensayos suficientes sobre los carbonarios, anilleros, comuneros y otras sociedades políticas del siglo XIX español.

Así que aceptamos y nos pusimos manos a la obra. Elegimos hacer el ensayo hasta el estallido de la Guerra Civil, porque esa contienda y el triunfo de los nacionalistas del general Franco cambió el panorama por completo.

Como digo más arriba, hay documentación pero varía. Sobre los masones disponemos de miles de estudios, de muy diverso pelaje. Sobre comuneros, anilleros, etc., algunas monografías. Acerca del Ángel Exterminador unas pocas alusiones dispersas. En este último caso es lógico, ya que esta sociedad secreta absolutista que se ocupaba de asesinar a liberales fue un montaje. Parte de la guerra de propaganda que libraron absolutista y liberales en la primera mitad del XIX español.

Ocurre que nuestra historia es pródiga en sociedades secretas ficticias. En algunos casos fueron infundios políticos. Fue el caso del Ángel Exterminador. También el de La Mano Negra, todo un montaje muy bien meditado para destruir a los sindicatos agrarios andaluces durante la Restauración. Las supuestas actividades de esa falsa sociedad revolucionaria, dedicada al atentado –terroristas, diríamos hoy- legitimaron gran número de juicios y deportaciones de sindicalistas.

Hay casos más curiosos de sociedades ficticias. El que más el de La Garduña. Una sociedad secreta con más de 500 años de antigüedad, fundada en tiempos de los Reyes Católicos y destruida durante el Trienio de Oro (1820-1823) por las autoridades, que ajusticiaron en Sevilla a su Gran Maestre. Es quizá la más famosa de las sociedades secretas españolas. Y al ir a escribir sobre ella, al rascar solo un poquito, nos encontramos con que nunca existió. O más bien se encontró Hipólito Sanchiz con ello, al tratar de buscar en las fuentes originales. Fuentes originales, que es justo lo que parecen evitar como la peste muchos de los que andan pontificando sobre sociedades secretas.

Los detalles están en el libro. Por supuesto que no convencerán a los devotos de este tipo de historias, ni tampoco a los que viven de ello. A mí personalmente me invitaron a hablar sobre el tema para un programa de televisión que se dedica a esa balumba moderna que se ha formado por acumulación de OVNIS, fenómenos paranormales, historia secreta y todo eso. Acepté pero cometí el error de permitir que fuese una grabación. Eso luego se edita. Y aunque recalqué hasta la saciedad en la entrevista que la Garduña no existió, se las arreglaron para entresacar un minuto escaso en el que parece que avalo la existencia de la Garduña. Es lo que hay, amigos, en este tipo de cuestiones.

Pero en fin. Que escribir Una historia de las sociedades secretas fue de lo más gratificante. Nos esforzamos por ser rigurosos. Y lo cierto es que el libro fue bien comercialmente. Bien para tratarse de un ensayo con intención de seriedad. He de reconocer que habríamos vendido muchísimo más de habernos ceñido al esquema de vender como real la existencia de tenebrosas organizaciones milenarias que, desde las sombras conspiran para dominar el mundo. Ya saben, eso tiene su público. Mucho público.

Supongo que a todo ese público le defraudamos. Pueden apostar a que no me pesa lo más mínimo.